Que se oigan las guitarras tambien los violines y el guitarrón.
Que toquen alegres que un dia brotaron aquellas canciones de mi corazón.
Que vayan sus notas volando que crucen las sierras y el ancho mar.
Y donde te encuentren detengan su vuelo y que con anhelos las oigas cantar.
Y si por desgrácia su amor ya no es mío, su pecho está lleno de nueva
ilusión.
Se mueran las notas entre los violines, se rompan las cuerdas en el
guitarrón.
Que canten, tambien los mariachis, que alegren un rato mi amargo vivir.
Que lloren las cuerdas de sus instrumentos, como llora mi alma de tanto
sufrir.
Y si por desgrácia...