Al fín llegó a mi vida lo esperado,
al fín hallé el amor que no encontraba;
un cariño precioso sin pasado,
que su historia de ayer no dice nada.
Sus labios fresquecitos no han pecado,
me besan tiernamente sin mentira;
sus ojos limpiecitos no han llorado,
la verguenza de amar que da la vida.
Yo no sé cuánto tiempo va a durarme
solo sé que jamás podré olvidarla;
si la pierdo, la pierdo por cobarde,
es muy niña y yo tengo que cuidarla.
Dios la puso de golpe en mi camino,
para darme la dicha de prometida
y yo voy a llevarla paso a paso,
por el duro camino de la vida.
Yo no sé cuánto tiempo...