Estaban
las tres pelonas sentadas en una silla
Y una a otra decían: Que viva Francisco Villa!
Estaban las tres pelonas sentadas en un sillón
Y una a otra decían: Que viva Alvaro Obregon!
Estaban las tres pelonas sentadas en una esquina
Y una a otra decían: Que viva Tomás Urbina!
Estaban las tres pelonas sentadas en un sofá
Y la gorda y la flaca y la guaje de Soledad.
Estaban las tres pelonas sentadas en un balcón
Y la flaca y la gorda y la mula de Concepción.
Estaban las tres pelonas debajo de unos balcones
Gritando: Viva Carranza, padre de los federales!
Estaban las tres pelonas sentadas en su ventana
Esperando a Pancho Villa pa' que les diera una hermana.